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Cine queer: un mapa para empezar, con un siglo de películas, países y festivales

Por dónde empezar con el cine LGBTQIA+: películas clave desde los años diez hasta hoy, destacados de muchos países, los festivales que apoyan el cine queer y cómo mirar con ojo curioso y crítico.

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Una tira de fotogramas de papel enroscada alrededor de un foco con los colores del arcoíris
Imagem: universe.gay

El cine queer no es un único género. Incluye melodramas mudos, clásicos de Hollywood llenos de códigos, experimentos underground, dramas de festival, comedias, documentales y grandes éxitos de taquilla. Lo que los une es que muestran vidas, deseos o miradas LGBTQIA+, a veces abiertamente, a veces con pistas que el público aprendió a leer.

Ver cine queer puede servir para verte reflejado en pantalla, entender la historia, conocer otros países o simplemente disfrutar de buenas historias. Esta guía ofrece un mapa inicial: una historia breve por etapas, películas de muchos lugares, los festivales donde florece el cine queer y algunas ideas para mirar con atención. No es una lista completa. Piénsala como un conjunto de puertas.

Una historia breve en cinco etapas

Etapa Qué pasaba Películas que conocer
Años diez a treinta Una primera apertura, sobre todo en la Alemania de Weimar Anders als die Andern (1919), Muchachas de uniforme (1931)
Años treinta a sesenta Códigos de censura; personajes queer ocultos o castigados Personajes codificados en Hollywood; Victim (Reino Unido, 1961)
Años setenta y ochenta Movimientos de liberación; voces independientes y de autor Los chicos de la banda (1970), Una jornada particular (Italia, 1977), Desert Hearts (1985), Mi hermosa lavandería (Reino Unido, 1985)
Años noventa El “New Queer Cinema” y los años del sida Paris Is Burning (1990), Poison (1991), Mi Idaho privado (1991), Happy Together (Hong Kong, 1997)
Desde 2000 Éxito en festivales, grandes premios, voces de todo el mundo Brokeback Mountain (2005), Moonlight (2016), Una mujer fantástica (Chile, 2017), Retrato de una mujer en llamas (Francia, 2019)

Los primeros años

Anders als die Andern (Diferente de los demás, 1919), hecha en Alemania con la participación del investigador de la sexualidad Magnus Hirschfeld, suele describirse como una de las primeras películas que defendió abiertamente los derechos de las personas gais. Criticaba la ley alemana contra el sexo entre hombres. Pronto sufrió restricciones, las copias se perdieron o se destruyeron, y hoy sobrevive solo en una reconstrucción incompleta. Muchachas de uniforme (Mädchen in Uniform, 1931), dirigida por Leontine Sagan, cuenta la historia de una chica en un internado estricto que se enamora de una profesora, y sigue siendo un hito del cine lésbico.

Escondido a la vista de todos

Desde los años treinta, los códigos de censura en Estados Unidos y otros países hicieron casi imposible mostrar personajes LGBTQIA+ de forma positiva. Las personas queer aparecían a través de pistas: un gesto, un vestuario, una frase. A menudo esos personajes codificados eran villanos o tenían un mal final. Los historiadores del cine lo llaman queer coding. El documental The Celluloid Closet (1995), basado en el libro de Vito Russo, reúne muchos ejemplos y es una buena introducción a cómo el público leía entre líneas.

En el Reino Unido, Victim (1961), con Dirk Bogarde como un abogado chantajeado por una antigua relación con un hombre, suele citarse como la primera película en inglés que usó la palabra “homosexual”. Llamó la atención sobre cómo las leyes penales facilitaban el chantaje.

Liberación y voces independientes

Los años setenta y ochenta trajeron historias más abiertas, a menudo de cineastas independientes. Algunas películas de esa época hoy parecen anticuadas o dolorosas, y eso también forma parte de su valor histórico. La italiana Una jornada particular (Una giornata particolare, 1977), de Ettore Scola, junta a un ama de casa y a un locutor de radio gay durante el fascismo. Desert Hearts (1985) ofreció una historia de amor lésbico con final esperanzador, algo poco habitual entonces. En Alemania, Rainer Werner Fassbinder y más tarde Taxi zum Klo (1980), de Frank Ripploh, rompieron tabúes. En España, Pedro Almodóvar empezó una carrera llena de personajes queer y melodrama.

New Queer Cinema y los años del sida

En 1992, la crítica B. Ruby Rich usó el término New Queer Cinema para describir una ola de películas independientes y audaces de directores como Todd Haynes, Gus Van Sant, Gregg Araki y Tom Kalin. Estas películas a menudo se negaban a ser “imágenes positivas” y exploraban la rabia, el deseo y el duelo durante la crisis del sida.

Paris Is Burning (1990), el documental de Jennie Livingston sobre la escena ballroom de Nueva York, se convirtió en una de las películas queer más influyentes de la historia. También ha generado debate, sobre todo sobre quién se benefició de contar las historias de sus protagonistas. Nuestra guía sobre la historia del drag y el ballroom explora ese mundo.

Triunfos en festivales y voces de todo el mundo

Desde los años 2000, el cine queer ha ganado los premios más importantes. Brokeback Mountain (2005) ganó el León de Oro en Venecia. La vida de Adèle (2013) ganó la Palma de Oro en Cannes. Moonlight (2016), sobre un chico negro que crece en Miami, ganó el Óscar a la mejor película. Una mujer fantástica (2017), de Chile, protagonizada por la actriz trans Daniela Vega, ganó el Óscar a la mejor película de habla no inglesa.

Películas de todo el mundo

El cine queer no es solo estadounidense o de Europa occidental. Algunos puntos de partida por país:

  • Argentina: XXY (2007, Lucía Puenzo), una historia sensible sobre una adolescente intersexual.
  • Brasil: Madame Satã (2002, Karim Aïnouz), sobre una figura legendaria de Río de Janeiro; Hoje Eu Quero Voltar Sozinho (2014, Daniel Ribeiro), un delicado romance adolescente que ganó el premio Teddy en Berlín.
  • Chile: Una mujer fantástica (2017, Sebastián Lelio).
  • China y Hong Kong: Adiós a mi concubina (1993, Chen Kaige) y Happy Together (1997, Wong Kar-wai).
  • Francia: Tomboy (2011) y Retrato de una mujer en llamas (2019), ambas de Céline Sciamma.
  • Alemania: Anders als die Andern (1919) y Muchachas de uniforme (1931).
  • Italia: Una jornada particular (1977) y Call Me by Your Name (2017, Luca Guadagnino).
  • Kenia: Rafiki (2018, Wanuri Kahiu), una historia de amor entre dos jóvenes, prohibida inicialmente en Kenia.
  • Polonia: W imię… (En el nombre de, 2013, Małgorzata Szumowska), sobre el deseo de un sacerdote, ganadora del premio Teddy.
  • Rumanía: Câmp de maci (Campo de amapolas, 2020, Eugen Jebeleanu), sobre un policía gay.
  • España: las películas de Pedro Almodóvar, desde La ley del deseo (1987).
  • Suecia: Fucking Åmål (1998, Lukas Moodysson), un romance adolescente entre dos chicas en un pueblo.
  • Reino Unido: Victim (1961) y Mi hermosa lavandería (1985).

La disponibilidad cambia constantemente entre plataformas y países, así que comprueba qué está disponible legalmente donde vives.

Festivales que apoyan el cine queer

Los festivales son donde muchas películas queer encuentran su primer público, y donde puedes descubrir títulos que nunca llegan a las salas.

  • Premio Teddy, en la Berlinale, entregado desde 1987, uno de los premios queer más antiguos de un gran festival.
  • Queer Lion, en el Festival de Venecia, desde 2007.
  • Queer Palm, en Cannes, desde 2010.
  • Frameline, en San Francisco, celebrado desde 1977.
  • BFI Flare, en Londres, que empezó en 1986 como London Lesbian and Gay Film Festival.
  • Mix Brasil, en São Paulo, celebrado desde 1993.

En España, festivales como LesGaiCineMad en Madrid o Zinegoak en Bilbao llevan años programando cine LGBTQIA+, y muchas ciudades tienen ciclos más pequeños. También son una buena forma de conocer gente.

Mirar con ojo curioso y crítico

Amar el cine queer no significa aceptar todas las películas sin crítica. Algunas preguntas enriquecen la experiencia:

  • ¿Quién cuenta la historia? ¿Hay personas LGBTQIA+ en el guion, la dirección y el reparto? No decide si una película es buena, pero suele influir en lo auténtica que resulta.
  • ¿Cómo terminan los personajes queer? Durante décadas, los personajes LGBTQIA+ morían o eran castigados con frecuencia. La crítica llama a una versión de esto “bury your gays” (entierra a tus gais). Notar el patrón ayuda a ver cuánto han cambiado las historias.
  • ¿Quién interpreta los papeles trans? Muchas personas trans valoran las películas en las que los personajes trans los interpretan actores trans, como en Una mujer fantástica.
  • ¿Qué era posible en su momento? Una película antigua puede tener estereotipos y aun así haber sido valiente para su época. Las dos cosas pueden ser ciertas.
  • ¿Qué historias faltan? Los personajes lesbianas, bisexuales, trans, intersexuales, asexuales y mayores, y las personas LGBTQIA+ racializadas, han sido a menudo menos visibles que los hombres gais blancos. Buscar más variedad te premia con más historias.

Organizar una noche de cine queer

Ver películas en compañía convierte una película en una conversación. Algunos consejos:

  • Elige un tema: el primer amor, un país, una década, documentales.
  • Revisa la calificación por edades y los avisos de contenido para que los invitados sepan qué esperar.
  • Prepara dos o tres preguntas para empezar a hablar, sin convertirlo en una clase.
  • Piensa en la privacidad: no todo el mundo quiere fotos de una noche de cine queer en internet.

Nuestra guía sobre cómo crear un club de lectura queer tiene más ideas para organizar encuentros regulares alrededor de la cultura.

Por dónde empezar, según el ánimo

  • Romance: Hoje Eu Quero Voltar Sozinho, Retrato de una mujer en llamas, Call Me by Your Name.
  • Historia: The Celluloid Closet, Muchachas de uniforme, Victim.
  • Ballroom y drag: Paris Is Burning.
  • Crecer: Fucking Åmål, Tomboy, Moonlight.
  • Vidas trans e intersexuales: Una mujer fantástica, XXY.
  • Cine del mundo: Happy Together, Rafiki, Câmp de maci.

El cine queer muestra cómo las personas LGBTQIA+ han sido vistas, escondidas y, por fin, han podido hablar por sí mismas en la pantalla. Cada película es una pequeña ventana, y juntas muestran cuánto ha cambiado el mundo y cuánto se sigue imaginando.

Fuentes y referencias

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